Autocuidado: cómo potenciarlo desde la salud mental, la nutrición y la medicina integrativa

El 24 de julio se conmemora el Día Mundial del Autocuidado, y consideramos que es un buen momento para conocer más sobre cómo potenciar nuestro bienestar físico, emocional y mental mediante las recomendaciones de  nuestros profesionales.

El Autocuidado, según lo define la OMS (Organización Mundial de la Salud), es la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover y mantener la salud, para prevenir enfermedades y hacerles frente con o sin el apoyo de un trabajador de la salud o asistencial.

En este sentido, ser responsables de nuestra salud es tomar acción hoy adquiriendo hábitos y conductas que nos ayuden a sentirnos mejor, a largo plazo. 

En este artículo abordamos el tema con la mirada de tres  profesionales que nos indican cómo empezar a incorporar pequeños hábitos para prevenir a futuro y mejorar nuestra calidad de vida. 

El autocuidado desde la nutrición

La Licenciada en Nutrición Scarlet Cedillo (México) nos explicó que generar una alimentación consciente y equilibrada nos ayudará a fortalecer  la conexión cuerpo-mente, “comer bien no debe ser un objetivo estético, sino un acto diario de respeto y autocuidado hacia nosotros mismos”. 

Sobre las prácticas que podemos implementar en nuestro día a día indicó: “La más importante es tomarse el tiempo de comer con atención plen

ensalada saludable

a, es decir, con la menor cantidad de distractores posibles, ya que eso nos puede impedir reconocer la señal  hambre-saciedad”. 

Además, agregó la importancia de  elegir alimentos de temporada, naturales y frescos y tener en cuenta nuestras emociones que pueden influir en la relación con la comida.  

Por último, Cedillo afirmó que para lograr un verdadero autocuidado desde la alimentación “debemos dejar de ver como una obligación o autocastigo, y comenzar a tener una mayor educación nutricional, autocompasión y equilibrio. Permitirnos disfrutar sin excesos, sin culpa,  hará toda la diferencia”.  

Cuidar nuestra salud mental 

Dificultad para concentrarse, irritabilidad, fatiga constante, alteraciones de sueño y apetito, pérdida de interés en actividades que eran placenteras, son algunas de las señales de alerta que pueden estar indicando que es momento de tomar acción sobre tu bienestar emocional y mental. 

Carolina Yokoyama, Neuropsicóloga (Brasil) nos dio pautas para fomentar el autocuidado para regular y reconocer nuestras emociones. 

Desde el punto de vista neuropsicológico: “el autocuidado regula la actividad de circuitos neuronales asociados al estrés y a la autorregulación emocional, como el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, la corteza prefrontal medial y estructuras límbicas como la amígdala y el hipocampo”, explicó Yokoyama.

La profesional indicó que la práctica del autocuidado debe ser realista, accesible y adaptable al día a día.

 Algunas de esas acciones pueden ser:  

  • Establecer horarios definidos para el descanso.
  •  Crear rituales de inicio y cierre del día, 
  • Reconocer pequeños logros, 
  • Permitir pausas para la autorreflexión, 
  • No juzgar las emociones. 

Estas actividades tienen “un impacto significativo en la regulación emocional y en el funcionamiento de las funciones ejecutivas, si se hacen de manera regular y constante”, concluyó la profesional. 

El enfoque de la medicina integrativa 

La medicina integrativa pone en el centro a la persona y no la enfermedad o el síntoma. Propone un enfoque global, integral, (holístico) del sujeto, a través de  diferentes acciones (terapéuticas, preventivas, informativas, etc), adecuándolas  a las necesidades y condiciones específicas del paciente, buscando optimizar su bienestar general y calidad de vida.  

El Dr Juan Manuel Becerra, Coordinador médico de doc24 Argentina, nos explicó cómo desde esta perspectiva, el autocuidado es un eje fundamental:  “Desde este concepto de salud integral,  se promueve y estimula la capacidad de los  pacientes de cuidar de su salud de forma activa, a través de información necesaria para la toma de decisiones compartidas, con el fin de desarrollar hábitos saludables y por ende una mejor calidad de vida”. 

También destacó algunos de los pilares fundamentales para lograr este  bienestar emocional, físico y mental: 

  • Alimentación saludable: alimentos reales, con formas de preparación conocidas desplazando a los alimentos procesados y  ultraprocesados; comer en los horarios en los  que el cuerpo se encuentra mejor preparado para digerirlos y absorberlos  y en lo posible, acorde a las actividades que realizamos. 
  • Hacer  actividad física regular: Ajustada a cada situación ,posibilidad, y preferencias. Es ideal poder  combinar las actividades  aeróbicas  con las de fuerza, de esta manera obtener beneficios cardiovasculares como en el aparato osteomuscular .  
  • Descanso de calidad: respetar los horarios de descanso nocturno, tratar de lograr un sueño profundo para que el organismo se pueda recuperar. 

 

Con pequeñas acciones, sostenibles en el tiempo, podemos hacer la diferencia para prevenir y mejorar nuestra calidad de vida.

Para conocer más sobre el enfoque de la Medicina Integrativa, te invitamos a mirar este webinardonde nuestros  profesionales nos cuentan sobre cómo potenciar el autocuidado para mejorar nuestra calidad de vida.

 

 

 

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